
Roberto Solís: el chef que puso a Mérida en el mapa gastronómico mundial
En 2003, cuando Mérida era todavía un secreto para la mayoría de los viajeros internacionales, un joven chef yucateco abrió un restaurante que cambiaría para siempre la forma en que el mundo percibe la gastronomía de la península. Roberto Solís inauguró Néctar en el corazón de Mérida con una propuesta radical: elevar los ingredientes y técnicas ancestrales de la cocina maya a la alta cocina contemporánea sin perder su esencia.
Antes de regresar a su tierra, Solís se formó en algunas de las cocinas más exigentes del planeta. Pasó por The Fat Duck de Heston Blumenthal en Inglaterra, Noma de René Redzepi en Copenhague, Per Se de Thomas Keller en Nueva York y Narisawa en Tokio. En cada una absorbió técnicas y filosofías que luego tradujo al lenguaje de los chiles habaneros, el recado negro, la pepita de calabaza y la miel de abeja melipona.
Néctar se convirtió en un referente de lo que hoy se conoce como nueva cocina yucateca. Los platillos de Solís cuentan historias: un ceviche de pulpo con xcatic y naranja agria habla de los puertos pesqueros de la costa; un mole de chaya con venado evoca la selva del interior; un postre de helado de mamey con miel de Melipona es un homenaje a las abejas sagradas de los mayas. Cada ingrediente tiene raíz, cada técnica tiene memoria.
El reconocimiento internacional no tardó en llegar. Roberto Solís fue incluido en la prestigiosa Guía Michelin, posicionando a Mérida como destino gastronómico de primer nivel. También recibió la distinción "World Class" en los Best Chef Awards 2023, un reconocimiento que evalúa a los mejores chefs del mundo por su innovación, técnica y contribución a la gastronomía global.
En 2019, Solís abrió Huniik, su segundo restaurante en Mérida, con un concepto más casual pero igualmente arraigado en la identidad yucateca. El nombre viene del maya y significa "suave" o "delicado", y el menú refleja esa filosofía: platos que celebran la sencillez del producto local con preparaciones limpias y directas. Huniik se ha convertido en el favorito de quienes buscan la esencia de la cocina de Solís en un ambiente relajado.
Para los huéspedes de Antelar, una cena en Néctar o Huniik es una experiencia que recomendamos profundamente. Ambos restaurantes están a minutos del hotel en el centro histórico de Mérida. Nuestro concierge puede hacer la reservación por ti y sugerirte el menú de degustación que mejor se adapte a tus preferencias. No es solo una cena — es una inmersión en la historia viva de Yucatán a través de sus sabores.
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